viernes, 8 de junio de 2012

#102. Despertarse y recordar exactamente lo que has soñado.


Así como es la vida, nos cuesta recordar uno de los mejores momentos del día, los sueños.

Soñar es una de las cosas más alucinantes del ser humano, perdemos consciencia de noche para pasar a “vivir y sentir” todas las cosas que soñamos. En un sueño oímos, tocamos, vemos y hasta olemos. ¿Alguien puede decir ciertamente que no es real?

Por eso da mucha rabia no acordarse de los sueños, pero en ocasiones, sin ninguna razón aparente, lo recordamos todo tan claramente que podríamos describirlo en un papel. Entonces revives el sueño hasta que, inevitablemente lo olvidas.

Pequeña felicidad Número 102.

jueves, 7 de junio de 2012

#101. Hablar de música.


La gente que me conoce bien sabe lo pasional que soy hablando de lo que me gusta. Soy capaz de emocionarme recordando una secuencia de una película, un recuerdo o un trozo de canción. Creo que lo transmito con tanto sentimiento que mis palabras se hacen imágenes, sonido y tacto.

Adoro la música, si me quedara sordo moriría la mitad de mi ser. Me encanta hablar de música y creo que puedo decir que jamás he estado un día sin escucharla desde que tengo uso de mi memoria.

Que os cuente Raúl (bienvenido, no me puedo creer que te hayas hecho un usuario de Blogger jajaja) la lata que le di hablando de Pink Floyd!!



Pequeña felicidad Número 101.

lunes, 4 de junio de 2012

#100. Las cosas que duran.


Hay una luz que nunca se apaga.



No hace mucho vi una noticia sobre una bombilla de un parque de bomberos en Estados Unidos que llevaba más de 100 años encendida ininterrumpidamente. Es la magia de las cosas que duran.

Hay algo de especial en los carteles de los comercios que anuncian “Desde 1946”, genera confianza.

Hoy hemos llegado a las 100 entradas. Y digo hemos porque los que me seguís a diario habéis conseguido que no pierda las ganas de escribir. Así que este blog os pertenece.

Muchas gracias a todos y que sean muchos más, al menos 100 más.

Pequeña felicidad Número 100.

domingo, 3 de junio de 2012

#99. Despilfarrar de vez en cuando.


Cuando era más joven y no tenía ningún tipo de obligaciones y cargas, procuraba gastarme hasta la última peseta que ganaba, no le veía sentido a eso de trabajar para acumular números en el banco.

Ahora, aunque Dios me libre de cualquier tipo de tacañería, procuro ir con mucho cuidado con cada céntimo que gasto.  Es lo que tiene ser empresario y padre de familia.

Aún así, de vez en cuando me peleo conmigo mismo pensando “joder, si trabajo es para darme algún capricho”. Pero aún así, no suelo tener detalles conmigo mismo, son más del tipo ir a cenar a un sitio bonito o comprar algo a mi mujer o a mi familia.

Ayer cenamos en un precioso agroturismo, un enclave escondido entre las montañas del levante de Mallorca. Fuimos recomendados por uno de mis mejores clientes, eso me sirvió para que nos invitaran a las copas (que carajo) y puedo decir que pocas veces he comido mejor.

Ey, hasta a los cerdos les gusta andar por un césped limpito. La vida es demasiado corta como para preocuparse el 100% del tiempo del dinero. Ya lo ahorraremos por otra parte menos… deliciosa.

Pequeña felicidad Número 99.

viernes, 1 de junio de 2012

#98. Nutshell, Alice in Chains.


Hay grupos que sabes desde siempre que existen, pero que nunca has llegado a escuchar nada de ellos.

A mí me sucedió algo parecido con Alice in Chains, a España nos llegó la fama de Nirvana, y un poco menos la de Soundgarden y Pearl Jam. Cuando ya llevaba años escuchando al bueno de Kurt Cobain decidí indagar un poco más en la escena Grunge de Seattle. Ahí descubrí lo que AIC escondían dentro.

La primera canción que fue a parar a mis oídos fue Nutshell. Una de las mejores canciones que he escuchado nunca, y en verdad os digo, que he escuchado muchísimas canciones.

En ella podréis escuchar partes tan profundas como “Perseguimos mentiras mal impresas” o “sigo peleando esta batalla sólo, no hay nadie a quién llorar ni un lugar al que llamar hogar”. Me pone los pelos de punta el pensar qué podría pasar por la cabeza del fallecido Layne Staley. Genios.

El grunge no eran sólo vaqueros rotos y cabelleras despeinadas.
En este video/tributo podemos ver desde un joven Layne hasta un ajado hastiado del mundo.
Dios los quiere con ellos. Dios es un rockero, y de los buenos.

Pequeña felicidad Número 98.

jueves, 31 de mayo de 2012

#97. Una ducha antes de dormir en una noche calurosa.


Me encanta que haga calor, pero no puedo evitar pasarlo ligeramente mal por las noches. Soy un hombre bastante caluroso, en invierno puedo ir en manga corta y siempre desprendo calor. Soy un chollo de estufa económica para mi mujer en las frías noches de invierno.

En verano me encanta mojarme la cara con agua bien fría, y a lo que vamos, cuando el sueño no se apodera de mí, me encanta meterme en la cama después de darme una buena ducha.

Dan ganas de ponerte el ventilador en los morros para taparte con la manta. Es como comer mucha patatilla salada para después beberte un refresco de un trago.

Una gozada.

Pequeña felicidad Número 97.

miércoles, 30 de mayo de 2012

#96. Ver a la gente contenta.


Hay días donde parece que los planetas del sistema solar se han alineado para volver a la gente de buen humor.

Son esos días donde todo el mundo saluda con una sonrisa en la boca, donde sólo escuchas palabras como gracias, por favor, que vaya bien o me alegro de verte. La gente te deja pasar en la cola del súper. “No gracias, pase usted, ¿si?, ¿seguro? Pues muchas gracias de nuevo”.

Estos días molan. No son muy corrientes, así que cuando lo veáis venir uníos a la juerga. Dejad pasar a las señoras en la tienda, paraos en los pasos de cebra y saludad con una gran sonrisa.

Pequeña felicidad Número 96.